Mi vida es tan maravillosa porque un día elegí que así es como quiero vivir.


Desempolvé mis sueños y tome mi mochila sin equipaje para emprender el viaje más ligera.
Me di chance de confiar en mis alas y regar mis raíces para que desde su firmeza emergiera mi fortaleza y mi estabilidad, esas que siempre habían estado ahí.
Quité las telarañas que cubrían mi corazón y conforme lo dejaba sin ataduras, miedos y apegos un brillo un tanto peculiar llevo mi mirada hacia un lugar hermoso, donde las posibilidades, las respuestas y la magia suceden por si solas. Y observando con detenimiento ese lugar donde la paz es tan natural, el amor me susurró desde el alma que el tiempo perfecto de reconocerme a través de él es hoy.

Y así se aclaró la vista, simplemente salí del capullo y me fui a volar. A experimentarme y apapachar a mi alma. A reencontrarme y reconocerme. A ser yo tal cual soy y honrarlo en todo momento. A escucharme, siempre escucharme porque las respuestas las tengo yo.

Y aquí estoy hoy sanando desde el amor, vibrando en amor y compartiendo para seguir aprender desde este infinito e incondicional amor.

Te acompaño en el camino, con todo mi amor.

Kareli